lunes, 16 de marzo de 2009

¿Qué pasaría si los Bodies del arte quisieran pasarse por Venezuela? / El Nacional




EL NACIONAL - Sábado 14 de Marzo de 2009 Cultura/6

Cultura
DISCUSIÓN La exposición fue clausurada luego de que el Presidente dijo que era inmoral

¿Qué pasaría si los Bodies del arte quisieran pasarse por Venezuela?
Bodies Revealed es una muestra de tono científico, pero muchos artistas trabajan la complejidad de la muerte a partir de cadáveres


MARJORIE DELGADO AGUIRRE
madelgado@el-nacional.com



Damien Hirst utilizó una calavera real para una de sus piezas y la forró con diamantes ARCHIVO



El venezolano Miguel Von Dangel también ha trabajado con animales muertos








Joel-Peter Witkin se vale de cadáveres en su taller para hacer fotografías que muchas veces evocan pasajes bíblicos


Hay que hacer la salvedad desde la primera línea: Bodies Revealed, clausurada el jueves por el Seniat, no es una exposición de artes visuales y este trabajo no pretende ser una apología a la muestra, que ha sido abordada desde las páginas de ciencias de la prensa.

Sin embargo, si es así, ¿cómo es que se escribe sobre el tema en la sección de cultura de El Nacional?, se preguntará el lector.

La razón se plantea en forma de pregunta: ¿qué pasaría si hoy algún artista venezolano o extranjero presentara en el país una exhibición en la que cuerpos humanos o animales, luego de su muerte, fueran el medio para cuestionar otros temas o los pruritos de la sociedad con el cuerpo mismo? ¿Habría censura? ¿Su libertad de creación tendría garantías? Oficialmente, no existen respuestas, pero lo ocurrido con Bodies Revealed exige que se reflexione sobre el asunto.

"Es un signo muy evidente de la inmensa descomposición moral que sacude este planeta", dijo el presidente Hugo Chávez sobre la exposición, lo que descubrió que el rechazo no es sólo administrativo. La exposición fue clausurada un día después de que Carlos Aponte escribió en el diario Vea: "El Gobierno Revolucionario, que nos conduce al Socialismo, rescate de la humanidad perdida en el capitalismo, debería impedir esta muestra de necrofilia comercial, que nos insensibiliza, nos educa para la aceptación de las mayores crueldades e injusticias".

Pero Bodies está integrada por una serie de anatomías didácticas sobre el cuerpo también se educa, y la educación es un derecho según la Constitución , es una exhibición de niños con chupeta, sobre todo si se compara con las duras críticas que los artistas hacen a la sociedad y sus barbaries a partir del cuerpo como materia y como idea. Muchos creadores proponen trabajos en los que el cuerpo se estudia en toda su complejidad a partir de su válida y natural literalidad y si las personas están en desa cuerdo con lo propuesto por el artista, lo cuestionan a partir de lo que su propio criterio les dicta.

Preguntas venidas al caso. ¿Qué pasaría si Carlos Contramaestre, junto con un grupo verdaderamente osado y reflexivo como El Techo de la Ballena, decidiera hacer nuevamente un Homenaje a la necrofilia? En 1962, el taller del creador era una sala de matadero. En noviembre de ese año, Contramaestre construyó obras con huesos y vísceras de reses, pero el catálogo de la muestra fue escrito por el sepulturero de Chacao. Con ello, y en aquel momento, el artista tovareño criticaba abiertamente sus argumentos fueron publicados en el primer manifiesto de El Techo de la Ballena la falsa moral, la cultura oficial y los museos. ¿Cuánto duraba la obra? "El tiempo que tarda un muerto en pudrirse", respondía.

¿Qué pasaría si el colombiano Juan Manuel Echavarría viniera a exponer en Venezuela una muestra como ¡Viva la muerte!? Para llevar a cabo su investigación, Echavarría recoge huesos en las riberas de los ríos colombianos. Con ellos, arma cuerpos cuyas posturas representan las modalidades de asesinato en Colombia. Por ejemplo, a algunos asesinados los sientan y les cortan la cabeza y en su lugar colocan las extremidades; esa forma de homicidio es conocida como "corte de florero". El artista también hace flores típicas de su país con huesos de muertos.

¿Qué pasaría si Joel-Peter Wit kin quisiera exhibir sus fotografías, cuya rica simbología está construida a partir de cadáveres? Trabaja con cuerpos sin vida, afirma, para dirigirse a la sensibilidad y las facultades de juicio del espectador.

Lo hace para sacudir violentamente el pensamiento y ubicar los prejuicios en el terreno de la representación.

¿Y si Damien Hirst trajera su calavera (real, no construida) cubierta de diamantes? ¿O sus cebras en formol? Se le acusaría de capitalista, seguramente, y de hecho es el artista mejor pagado del mundo, pero no dejan de serlo tampoco aquellos que cobran muy bien por sus piezas y no trabajan con el tema de la muerte.

¿Qué sucedería si el Cochino levitando de Nelson Garrido quisiera recorrer los alrededores de la Galería de Arte Nacional, como lo hizo en la década de los años noventa a pesar de la censura? ¿Hoy también se le buscaría para cortarle la cabeza al cochino?