miércoles, 19 de noviembre de 2008

Destruyen obras de Nelson Garrido / TAL CUAL

ARTES
Miércoles 19 de Noviembre de 2008 | 25
TalCual

Artes

Destruyen obras de Nelson Garrido

Un grupo de estudiantes y trabajadores afectos al oficialismo destruyó parte de la muestra La estética de la violencia, del fotógrafo Nelson Garrido, inaugurada el pasado lunes en la Biblioteca Central de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Las autoridades universitarias tuvieron que desmontar la exposición para evitar que los ucevistas chavistas rompieran todas las imágenes. La Secretaría de la UCV informó ayer a través de un comunicado que la exhibición está enmarcada en la Semana del Estudiante y tiene como propósito propiciar el debate en torno al tema del antagonismo en las sociedades. La muestra se volvió a montar ayer en la tarde, con parte del material destruido. Garrido explicó que a los autores materiales del hecho "no les gustaron el tema de la exposición ni las fotos, porque consideran que no reflejan la realidad del país y que muestra imágenes obscenas (una serie de desnudos). Así que su respuesta no es el debate sino la destrucción".

La obra de Garrido es considerada polémica, pero hasta los momentos no había sido objeto de una acción vandálica.

La estética de la violencia está conformada por 24 imágenes. La serie fue realizada en Maracaibo y según el artista, "refleja el antagonismo que vive Venezuela, donde la violencia es la protagonista, y es la lucha de todos contra todos, donde la intolerancia no permite ningún tipo de diálogo", escribe Garrido en su blog.

Las fotografías recrean las tradicionales puestas en escena de Garrido, quien en esta ocasión retrata a La virgen del linchamiento, los Vientos de violencia y la Sangre nuestra que está en la Tierra, en una suerte de parodia de los frescos renacentistas.

En el marco de la exhibición, hoy se realizará un foro sobre el tema de la violencia, con la participación del sociólogo Tulio Hernández y el antropólogo Julio de Freitas. La cita es a las 3:00 pm en el auditorio de Faces, si los ucevistas afectos al Gobierno lo permiten. CVM.

3 comentarios:

Liuxx dijo...

Nelson debes estar feliz!!!
tanta destruccion solo confirma k la estética de la violencia es REAL.. como les dolio en la madre verse retratados de manera tan vivida, viste??

Anónimo dijo...

Conociendo a Nelson como lo conozco (quien es un gran trabajador y muy buen docente) me permito suspender este juicio que circula acerca de lo que ocurrió. A Nelson lo que le gusta es hacer buya. Hay gente tonta que muerde el anzuelo. Pero los que muerden el anzuelo son eso, gente ofuscada, o bien, gente reprimida y muy conservadora. El anzuelo de Garrido nunca es mordido por gente brillante. Por qué será?

Esto puede tener una explicación sencilla: el arte político tiene muchas variantes. Con todo el respeto que le guardo a Nelson, puedo decir con propiedad que él plantea una especie de pensamiento único también (y sin querer): que el arte tiene que generar polémica. Si no genera polémica es decoración. Se arma un escándalo y listo, eres un artistote.

No existe gente más fácil de provocar que los chavistas. Ir tras la censura de los chavistas es menos difícil que hacer un trabajo que persiga otros tipos de censura. Ir tras la censura de las instituciones de arte (venezolanas o no) también es relativamente fácil.

Lo difícil en el campo del arte es tener imaginación. Y por imaginación no me refiero a imaginar un mundo bonito ni fantasías pendejas.

Creo que ese tema de "romper límites" (los límites de los idiotas, como los chavistas que agredieron su trabajo) tiene más que ver con grandilocuencia que con agudeza.

Anónimo dijo...

Ok, pero fue un ataque fascista, reflejo del ambiente de intolerancia y abyección que respiramos... Esos fáciles deben seguir siendo provocados, confrontados, desenmascarados en su brutalidad, desnudados en su simpleza, jalabolismo, lameculismo, obediencia ciega, subordinación, no-personas, soldados... Toda una serie de vergas nada apreciables, ni positivas ni beneficiosas para la tolerancia democrática ni el debate... Ni es debate, es puro coñazo