sábado, 22 de noviembre de 2008

Contra el pensamiento único / EL MUNDO

20 / El Mundo / Viernes / Caracas , 21 de Noviembre de 2008



Nelson
Garrido

Contra el pensamiento único

La polémica obra del fotógrafo ha sido muchas veces censurada, pero nunca antes atacada como esta semana en la UCV. "Lo preocupante no son las fotos rasgadas sino la falta de reflexión y discusión de ideas"

LISSETH BOON/
lboon@cadena-capriles.com / FOTOS ORLANDO ALVIÁREZ


Nelson Garrido no quiere convertirse en víctima ni héroe. En las crisis se produce una retirada, cuando al contrario debe haber una avanzada

"Mis fotos sobre la violencia son una pendejada al lado de lo que realmente está sucediendo en el país, del sufrimiento de la gente", descarga de inmediato el artista Nelson Garrido cuando evalúa los destrozos de algunas piezas de su exposición sobre la violencia, inaugurada el lunes 17 en la UCV, ocasionados por un grupo que llegó a identificarse como "representante de los estudiantes y empleados" de la universidad.

Como "insólito" y "fuera de escala" calificó Garrido a este inédito evento en su trayectoria, en la que se inscriben ya varias censuras a su agitadora propuesta estética y política. "Mi obra está para que la censuren. Creo que el arte debe provocar, generar discusiones, cuestionar lo que está sucediendo, al igual que los medios de comunicación, como garantía del ejercicio democrático. Mi posición siempre ha sido estar contra el poder, el de antes, el de ahora y el que venga".

Además, recuerda que el tema de la violencia es un tema que ha tocado desde mucho antes de la llegada del chavismo "¿Cómo me pueden decir que la violencia es una mentira mediática? Yo no soy el recipiente de la verdad, sino un ciudadano más a pie, angustiado como los demás con este problema y que lo expreso como fotógrafo. Con sus ataques asumen que la violencia también la genera el actual gobierno. De hecho, el chavismo es consecuencia de toda la violencia del país y de los malos gobiernos anteriores".

Pero para este Premio Nacional de Artes Plásticas 1991 (cuyo diploma destruido como gesto rebelde cuelga en su oficina en la Organización Nelson Garrido, ONG, laboratorio de libertad creativa y escuela de fotografía que dirige) lo grave no radica en el daño físico causado a su obra ("no me interesa presentarme como víctima o incomprendido social"), sino los síntomas de este hecho y la falta de discusión de ideas. Un día después de la destrucción, se organizó un foro para debatir ideas en la UCV y el grupo agresor no intervino abiertamente. "Estuvieron presentes pero sólo se dedicaron a cuchichear, comer tequeños y tomar vino. Tuvieron la oportunidad de expresarse pero no lo hicieron. Me preocupa porque este hecho ocurrió al frente de la Biblioteca Central, centro de conocimiento de lo que se supone un espacio de diversidad e inclusión. De allí a la quema de libros, como la de los nazis en 1933, sólo hay un paso.

-¿Cómo sabe que son chavistas si no se identificaron abiertamente como tales? -Todo luce orquestado. Un día antes de rasgar las fotografías en la UCV, ABN transmitió un programa de radio en el que atacaban la exposición. Aquello era como escuchar al Opus Dei del oficialismo.

Ese grupito, que está en contra del que piense diferente a ellos, no representa legítimamente a la comunidad estudiantil, son simples mercenarios del chavismo con actitud de guapetones de barrios.

Les dije: no tengo miedo y no me dejo amedrentar por nadie.

-Se encuentra de visita en Venezuela el influyente director de teatro alemán Franz Castorf, quien dice que un buen momento para hacer teatro es bajo regímenes autoritarios. Buena parte de su obra la hizo en plena Alemania comunista y con fuerte censura. En Venezuela, salvo casos aislados, los artistas no están haciendo crítica o reflexión sobre el momento que vivimos. Hay mucha evasión. -Muchos artistas e intelectuales han asumido una posición muy cómoda, un estado neutro que hasta resulta peor. Esta actitud no es nueva. En los gobiernos anteriores, chupaban de la teta del Estado mientras callaban. Hoy en día, muchos de los que están mandando en el mundo de la cultura fueron los eternos becados de los gobiernos de adecos y copeyanos.

Hay mucha mezquindad entre los intelectuales que no se ponen al servicio del país. Muchos artistas se dan golpes de pecho pero no crean una obra contundente en contra de lo que está pasando. No es suficiente asumir una posición crítica, hay que encarar acciones en contra del pensamiento único que quiere imponer el gobierno. De lo contrario, seremos cómplices.

No hay que tener miedo. Este punto de la censura me preocupa, porque el miedo que se pretende generar en la población es esencia del fascismo. El gobierno no tiene necesidad de aplicar censura directa porque ha creado mecanismos para la autocensura como la Ley Resorte.

-La caída de Chávez es para algunos la solución de todos los males del país. ¿Y después? -En el foro del miércoles (en el cual también estuvieron Tulio Hernández (sociólogo) y Amalio Belmonte (secretario general de la UCV), nos preguntamos qué pasará con el país después de Chávez (porque por más que le echen bola, esto no será eterno). ¿Aceptaremos los ataques al revés? No quiero linchamientos de chavistas ni que pidan sus cabezas. No me metí a chavista, simplemente soy un defensor activo de la democracia.

Tenemos que estar preparados para criticar cuando eso suceda.

Muchos chavistas de hoy serán los antichavistas de mañana. Hay que generar mecanismos para restablecer el diálogo. En la ruptura del puente radica la actual crisis.

-¿Cuál sería el aporte de los artistas e intelectuales en esta reconstrucción del país? -El arte es un hecho chamánico para generar discusión social. Si no la produce, no tiene ningún sentido. O es simple arte decorativo. Al igual que la literatura y el teatro, son excusas para reflexionar. No me importa si el cuadrito es bonito o no, cuánto cuesta o si hay tequeños y whisky en las inauguraciones. Para mí el arte debe ser militante y comprometido, aunque hoy en día esas palabras se relacionen con otra cosa. Soy un militante comprometido, por eso tengo la ONG.

En Venezuela existe un proble- ma ético en cuanto a la actitud social y personal. La implementación ideológica debe ser diaria: con tu familia, tus vecinos, tus alumnos, la comunidad. Todos somos responsables de que el país se nos haya ido de las manos. En el pasado muchas veces no fuimos críticos cuando debimos serlo.



ÍNTIMO
Sin máscaras
Desde hace dos semanas circula en la red la última serie de fotografías de Nelson Garrido: "El pensamiento único". Comprende imágenes panfletarias de situaciones en las que los diversos personajes usan la misma máscara de Chávez, confeccionada por un artesano ecuatoriano. Para esta propuesta, el artista se basó en la propaganda maoísta. "Si hubiese presentado estas fotos en la UCV, seguro me hubieran empalado".

Afirma que la plataforma digital para divulgación de su obra ha funcionado de manera impresionante.

"Ninguna exposición en físico hubiese tenido tanto público. Ya la gente no va a los museos, como las iglesias, han perdido rating. Mi trabajo maneja códigos comunicacionales, en ese sentido logra conectar con mucha gente".

Se cuida de vincular su obra particular con la ONG. "Si estoy en contra del pensamiento único, no puedo entonces imponer el mío. Por ello jamás mi trabajo se difunde por medio de la ONG, sino a través de mi correo personal".

La esperanza para Venezuela, según Garrido, se encuentra en el país anónimo, de las semillas que "están creciendo alejadas del tronco".