martes, 12 de diciembre de 2006

Texto Catalogo La Descarga MAVAO, 1993

Las imágenes son resultado de la VIDA.
No considero el arte un fin en sí, es un medio de expresión.
Delimitar el arte en parcelas es un a actitud aberrante y limitante.
El oficialismo me da nauseas y los aspirantes a toletes del mercado del arte me dan cólicos.
En un país de farsantes todo es posible sobretodo para aquellos que se creen el cuento de las etiquetas, de los premios, de los aplausos, de la crítica, del vanguardismo, etc.
Debe haber una revisión ética de la moral del individuo frente a una sociedad carente de valores y de liderazgo.
Hago un llamado a la sublevación interior de los conceptos, todo es valido, si somos capaces de asumirnos nosotros mismos.
Atreverse a VIVIR, sin complacencias, sin buscar aprobaciones, investigarnos para transformarnos en francotiradores irreverentes.
No se trata de hablar de fotografía, escultura o pintura, debemos asumir LA IMAGEN en su totalidad.
La visión mezquina de los mercaderes del arte dolidos con su moral pequeño burguesa, aspirando ser los primeros de la clase, en una actitud conservadora y escolar, están dolidos por los cambios inevitables donde no hay reglas previsibles sino reglas imprevisibles de la imaginación.
Una muestra no es un resultado sino un tránsito, no creo en la obra acabada, en los iluminados, ni en los exquisitos.
Sólo el tránsito como guerreros impecables puede transformar el orden de las cosas, una nueva moral renovada que no tenga precio, que no este en venta al mejor postor.
Una nueva estética que sólo se logra con un nuevo orden de ideas nuevas, fuera de un mercado frustrador y mediatizador.
Una de las razones esenciales de la fotografía es su capacidad de ser reproducida rompiendo el cerco de la obra única, pero de lo que se trata es de doblegar lo esencial para competir y entrar en un mercado perdiendo esa capacidad reproducible o al contrario afianzar y democratizar la imagen para romper con la “obra única”.
Basta de fetichismos aberrantes para buscar su puesto en la cola de los aspirantes a ser admitidos en la corte de los cortezanos prostituibles, para aspirar a ser las posibles barraganas de museos y galerías.
“EXPONER ES UN MEDIO, NO UN FIN EN SI”

Marzo, 1993
Nelson Garrido.

1 comentario:

Maito dijo...
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